Trump lleva la guerra al Mundial de Fútbol | El Frasco, medios sin cura
Nuevo programa de El Frasco: Medios sin cura, un antídoto contra esta guerra de la desinformación.
Como de costumbre, tras el ataque de Washington contra objetivos iraníes, Teherán responde con acciones de represalia, pero buena cobertura mediática occidental centra su atención en las respuestas iraníes, relegando a un segundo plano los hechos que las preceden. O sea, pretenden instalar que el agresor es el agredido.
Esa dinámica se repite tras un ataque contra el aeropuerto de Kuwait, que Washington atribuyó a Irán (y por supuesto la prensa lo replicó sin chistar). Pero esa narrativa se enfrentó a tres problemas: El lugar del ataque no coincidía, el objeto que cayó en el aeropuerto parecía de fabricación estadounidense y peor aún: Teherán respondió a la medianoche y esa imagen es a plena luz del día…
En paralelo, un Trump impotente profundizó su confrontación política con Irán trasladándola incluso al ámbito deportivo: Su negativa a permitir que la selección iraní se hospedara en territorio estadounidense durante el Mundial 2026 obligó a diseñar un esquema excepcional mediante el cual el equipo pernocta en México y cruza la frontera únicamente para disputar sus encuentros.
Pero la discriminación va mucho más allá de Irán: Se difundieron imágenes vergonzantes del trato a otras selecciones, como la de Irak, lo que no es más que una extensión de la política fascista ante la cual la FIFA guarda un silencio cómplice.
A su vez, Netanyahu hace sus mayores esfuerzos por seguir incendiando la región, atacando Beirut, incluso con fósforo blanco, un armamento prohibido.
Tras reiteradas advertencias, llegó la respuesta de Irán a la entidad sionista mientras la prensa habla de un supuesto enfrentamiento entre Trump y el carnicero de Tel Aviv. ¿Ensayo general para la farsa actual?...
Hablamos de todos estos temas con Andrés Bercum, secretario de relacionesiInternacionales de la corriente peronista Descamisados.
Los medios dominantes tal vez no tengan cura, pero al menos dudemos de aquellas “píldoras” que pretenden que consumamos.
frr/msm
